
Recoge las verduras del huerto y prepara conservas artesanales siguiendo las recetas tradicionales del campo calabrés.
Esta experiencia nació en el campo de la provincia de Vibo Valentia, donde conservar alimentos no era una elección gourmet sino una necesidad. Aquí las conservas se hacen todavía como antes, siguiendo los ritmos de la tierra y las estaciones. La experiencia comienza directamente en el huerto. Acompañados por los propietarios, los visitantes recogen productos frescos de temporada: tomates, pimientos, berenjenas, calabacines. Del campo se pasa a los espacios de elaboración, donde empieza la parte más auténtica: lavar, cortar, preparar y envasar. Cada gesto se explica como se hacía en las casas campesinas, con relatos de vida familiar. No es una clase de cocina sino una experiencia compartida. Al final se degusta lo preparado con pan local, con la satisfacción de haber participado en un ritual arraigado en la memoria del territorio.
Caria