
Petri i Mulinu es una pequeña cala con carácter salvaje —arena, rocas y agua cristalina. Uno de los rincones más sinceros de la costa de Tropea, el sitio adecuado para quien busca la versión más tranquila y natural del paisaje.
Petri i Mulinu es uno de los tramos de costa más particulares del área de Tropea —una pequeña playa apartada, donde el paisaje conserva todavía una huella más áspera y verdadera. El agua es limpia y transparente, el fondo alterna arena, cantos rodados y rocas, y todo el conjunto transmite la sensación de estar lejos de las playas más frecuentadas de la zona. El nombre, que en dialecto significa «piedras para los molinos», recuerda la vocación antigua del lugar: una cantera de granito de la que se sacaban las muelas para molinos, almazaras y trappeti del territorio. Esta capa histórica convierte a Petri i Mulinu en algo más que un destino natural: un fragmento de memoria productiva local. Muy cerca queda la Grotta dello Scheletro, favorita de quienes disfrutan del snorkel y de recorrer la costa desde el agua.
Tropea